El mercado laboral en Colombia mostró una leve mejoría en febrero, aunque el desempleo sigue sin bajar de los dos dígitos. Según el informe presentado por el Dane, la tasa de desocupación se ubicó en 10,3%, reflejando una disminución frente al 11,7% del mismo mes en 2024. A pesar de ser el porcentaje más bajo desde 2017, aún hay 2,7 millones de personas sin empleo, lo que evidencia la necesidad de estrategias más efectivas para dinamizar la generación de puestos de trabajo.
A nivel regional, las cifras revelan avances en las principales ciudades y áreas metropolitanas, donde el desempleo pasó de 11,6% a 9,8%. En zonas rurales y centros poblados, la reducción fue aún más pronunciada, cayendo de 9,3% a 7,6%. Sin embargo, las brechas de género siguen siendo una preocupación, ya que mientras la tasa de desocupación masculina es del 8%, la femenina se mantiene en 13,4%, mostrando que las mujeres enfrentan mayores barreras para acceder al mercado laboral.
El crecimiento del empleo por cuenta propia es otro factor que resalta en el informe, con un aumento de 674.000 personas en esta categoría. Aunque puede interpretarse como una mayor ocupación, expertos advierten que en muchos casos se trata de trabajos informales o contratos de prestación de servicios que no garantizan estabilidad laboral. La informalidad sigue en ascenso, alcanzando el 57,6%, lo que refuerza la urgencia de implementar reformas que fomenten la formalización y mejoren las condiciones laborales.
Sectores como la construcción, la administración pública, el comercio y la agricultura impulsaron el empleo en febrero, mientras que actividades artísticas, inmobiliarias y financieras registraron pérdidas de puestos de trabajo. Ante este panorama, especialistas coinciden en que es fundamental adoptar medidas de reactivación económica que incentiven la creación de empleos sostenibles. La falta de una estrategia clara en este sentido podría frenar los avances logrados y prolongar la fragilidad del mercado laboral colombiano.
