Durante el fin de semana, dos municipios fueron escenario de dolor y homenajes. En Riosucio, Caldas, y en Pereira, Risaralda, se llevaron a cabo las ceremonias fúnebres de dos policías que perdieron la vida en un trágico accidente vial ocurrido el pasado Viernes Santo. La pareja, que se desplazaba en una motocicleta particular por la vía que conecta Manizales con Medellín, fue arrollada por un vehículo que cruzó repentinamente al carril contrario.
El hecho no solo dejó una estela de tristeza en la Policía Nacional, sino que también encendió las alarmas sobre la imprudencia al volante. Según lo revelado, el conductor implicado habría invadido el carril en estado de embriaguez, causando la muerte instantánea de los uniformados. En el carro viajaba también una menor de 15 años que resultó gravemente herida y fue atendida de emergencia en Supía, quedando luego bajo protección del ICBF.
Mientras familiares y compañeros rendían honores a Yoni Adolfo Rivera Taborda y Alexandra Carvajal Restrepo en sus respectivas ciudades de origen, las autoridades avanzaban en la captura del responsable del choque. El hombre de 30 años fue detenido e imputado por homicidio culposo agravado, pero el juez determinó que, por ahora, deberá enfrentar el proceso en detención domiciliaria.
Aunque la Fiscalía solicitó cárcel, la decisión judicial se basó en que, en ese momento, las pruebas disponibles no justificaban la medida. El individuo, quien no aceptó los cargos, arrojó grado 2 de alcohol en la prueba de alcoholemia, lo que además le costará una alta sanción económica.
Mientras se esperan avances en el caso, el país asiste con consternación a una nueva tragedia en las vías, donde una familia pierde a dos de sus miembros y la institución policial se despide de dos servidores que dejaron su vida en medio del deber y la fatalidad
