En su primera entrevista tras abandonar la presidencia, Joe Biden expresó serias preocupaciones sobre la postura de Donald Trump frente a la guerra en Ucrania. Según Biden, Trump estaría alentando a que Ucrania entregue territorios ocupados a Rusia como una forma de detener el conflicto, una estrategia que calificó como un acto moderno de apaciguamiento. Comparó esta idea con los errores históricos previos a la Segunda Guerra Mundial, cuando se intentó frenar la expansión nazi con concesiones territoriales que solo fortalecieron al agresor.
Biden, quien conversó con la BBC desde Delaware, aprovechó la fecha simbólica del aniversario del Día de la Victoria para advertir sobre el impacto global que podrían tener las decisiones de la actual administración. Mostró inquietud por la posible ruptura de las relaciones entre Estados Unidos y Europa bajo el liderazgo de Trump, asegurando que eso reescribiría la historia moderna y debilitaría la confianza de los aliados europeos en el compromiso estadounidense con la seguridad internacional.
Durante la entrevista también defendió su legado en política exterior, destacando que su gobierno proporcionó a Ucrania lo necesario para preservar su independencia frente a la invasión rusa. Criticó la idea de que Ucrania deba rendirse parcial o totalmente a cambio de paz, recordando que Vladimir Putin no dejará de expandirse simplemente por obtener una porción del territorio. Biden insistió en que ceder ante dictadores solo alimenta su ambición.
Además, condenó los comentarios recientes de altos funcionarios republicanos, quienes han sugerido que volver a las fronteras previas a 2014 es poco realista. En su opinión, este tipo de declaraciones solo refuerzan la narrativa de Putin y generan desconfianza en los países miembros de la OTAN, quienes podrían verse tentados a pactar con Rusia si Estados Unidos reduce su apoyo a Ucrania. Biden advirtió que esta actitud pone en riesgo la estabilidad europea.
El expresidente también se refirió a sus decisiones internas, como la renuncia a su candidatura electoral, y cuestionó el estilo de Trump en política exterior, mencionando propuestas como tomar el Canal de Panamá, adquirir Groenlandia o anexar Canadá como parte de EE.UU. Finalmente, sobre el rumbo del país bajo la nueva administración, concluyó que prefiere dejar que la historia juzgue, aunque él no ve ningún logro real en el inicio de este segundo mandato de Trump.
