Desde la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) surgieron críticas al Gobierno Nacional por su decisión de tramitar una nueva consulta popular en paralelo al debate legislativo de las reformas. El gremio empresarial interpreta esta movida como una forma de ignorar al Congreso de la República y debilitar el principio de equilibrio entre poderes.
Según su análisis, el Ejecutivo estaría buscando imponer su agenda recurriendo a la movilización ciudadana en lugar de agotar los procesos institucionales establecidos. Para Fenalco, esta estrategia no apunta a ampliar la democracia participativa, sino a reemplazar el debate en el Congreso por mecanismos que dividan a la opinión pública y generen presión social.
La organización también se refirió al contexto en el que esta consulta se promueve, destacando una aparente ofensiva del Gobierno contra miembros del Senado y representantes gremiales que han mostrado voluntad para construir consensos, especialmente frente a la reforma laboral.
En opinión del gremio, permitir que prospere esta consulta validaría un precedente peligroso: que el Congreso puede ser ignorado y que los recursos públicos se utilicen para movilizar campañas políticas anticipadas. Fenalco ve en esta iniciativa una muestra de una estrategia de confrontación permanente que deja de lado los canales legales y constitucionales para imponer decisiones unilaterales.
