Alizée Delpierre se propuso investigar desde adentro cómo funciona el sistema de servidumbre que aún hoy sostiene la vida cotidiana de las élites económicas. Su trabajo va más allá de entrevistas: decidió sumergirse directamente en el mundo que quería entender. Así, trabajó como niñera y asistente doméstica en casas de la alta sociedad parisina, incluso viviendo un tiempo con una familia aristocrática en China.
Esta experiencia dio lugar a Servir a los ricos, un libro donde revela los mecanismos ocultos del empleo doméstico moderno en los hogares más acomodados. Desde mansiones en la Costa Azul hasta apartamentos de lujo en París, Delpierre observó cómo los millonarios imponen reglas meticulosas sobre sus empleados, quienes no solo obedecen normas absurdas —como contar con precisión cubitos de hielo—, sino que también viven bajo un régimen de control disfrazado de generosidad.
Su investigación documenta lo que ella describe como una forma de “explotación dorada”: condiciones laborales extremadamente demandantes compensadas con sueldos elevados, regalos de lujo y acceso a ciertos privilegios materiales. Sin embargo, este intercambio genera una deuda emocional: los empleados sienten la obligación de corresponder con lealtad y disponibilidad total, diluyendo así los límites entre lo profesional y lo personal.
La socióloga también detectó dinámicas jerárquicas internas entre los propios trabajadores del hogar, así como prácticas discriminatorias relacionadas con género y raza. Mujeres negras son comúnmente elegidas para el cuidado infantil por estereotipos racistas, mientras que los cargos de mayor estatus, como mayordomos, se reservan casi siempre a personas blancas europeas.
Además, los patrones suelen reforzar la distancia social mediante restricciones espaciales dentro de la casa o incluso imponiendo nombres genéricos a sus empleados, borrando su identidad en el proceso. Aunque pueda existir afecto genuino entre patrones y trabajadores, esta cercanía emocional funciona muchas veces como una herramienta para exigir más, sin compensación adicional
