La Universidad La Gran Colombia, sede Armenia, se convirtió en epicentro de una jornada inspiradora para el fortalecimiento de la innovación empresarial en el departamento. Bajo el liderazgo de su rectora, Dra. Bibiana Vélez Medina, se realizó una Masterclass de Innovación Empresarial, dirigida a empresarios que hacen parte del programa PROQUINDÍO, en un espacio diseñado para repensar las dinámicas empresariales y fomentar soluciones creativas desde la academia.
El evento no solo fue un encuentro de ideas, sino también el escenario ideal para presentar una de las apuestas más ambiciosas de la institución: el Banco de Desafíos UGC, una estrategia de articulación con el sector productivo que promueve el trabajo conjunto entre estudiantes, docentes y empresas para resolver retos reales que enfrentan las organizaciones del departamento.
Esta iniciativa propone un modelo educativo centrado en el aprendizaje basado en retos, donde los saberes académicos se ponen al servicio de las necesidades empresariales. El objetivo es claro: generar valor compartido y posicionar a la universidad como un socio estratégico en la transformación económica y social del Quindío.
Durante la jornada, los asistentes reflexionaron sobre las nuevas exigencias del entorno empresarial, los desafíos del crecimiento sostenible y las oportunidades de innovación abierta como motor de competitividad. La interacción entre los participantes permitió identificar puntos de conexión entre los sectores productivos y los procesos de formación universitaria.
El Banco de Desafíos UGC busca consolidarse como una plataforma de co-creación donde las empresas del territorio puedan canalizar sus inquietudes y necesidades, para ser abordadas desde enfoques interdisciplinarios, fomentando el pensamiento crítico, la investigación aplicada y el compromiso social.
La rectora Vélez Medina destacó que este tipo de acciones responden al propósito de construir una universidad que trascienda el aula y se proyecte como un agente activo del desarrollo regional. “La innovación no es un lujo, es una necesidad. Nuestra universidad tiene la misión de preparar profesionales que comprendan su entorno y actúen sobre él con creatividad, compromiso y conocimiento”, concluyó.
El evento dejó ver el potencial transformador que surge cuando la academia y el sector productivo trabajan en sinergia. Un paso más hacia un Quindío que se reinventa desde el conocimiento.
