Un exdirector seccional de la Fiscalía General de la Nación fue llamado a responder ante la justicia por graves señalamientos relacionados con conductas sexuales abusivas cometidas, presuntamente, contra una funcionaria que estaba bajo su mando.
La investigación, asumida por un fiscal delegado ante la Corte Suprema de Justicia y desarrollada con perspectiva de género, indica que el exfuncionario César Rojas Arias habría utilizado su posición de poder para intimidar y presionar a la víctima, con el fin de obtener favores sexuales en el entorno laboral.
Los hechos, que se habrían prolongado durante aproximadamente nueve meses, describen un patrón sistemático de violencia y hostigamiento, que incluiría amenazas de represalias laborales como traslados o afectaciones en su desempeño dentro de la entidad.
Durante la audiencia de imputación de cargos realizada ante un magistrado del Tribunal Superior de Bogotá, la Fiscalía le atribuyó cuatro delitos: acceso carnal violento agravado, acceso carnal en persona puesta en incapacidad de resistir agravado, acto sexual violento agravado y acoso sexual.
Pese a la contundencia del material probatorio presentado por el ente acusador, el procesado no aceptó los cargos.
El caso ha generado preocupación entre organizaciones defensoras de derechos de las mujeres, que insisten en la necesidad de fortalecer los mecanismos internos de protección en entidades públicas para prevenir que situaciones de abuso de poder se repitan y queden en la impunidad.
