Empresas Públicas de Armenia E.S.P. (EPA) puso bajo la lupa, una vez más, el agua que consumen a diario cerca de 125.000 usuarios de la capital quindiana. A través de un convenio con el Laboratorio de Análisis de Aguas y Alimentos de la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP), se adelantó un monitoreo integral para verificar que el líquido cumpla con los estándares exigidos por la normatividad colombiana.
El ejercicio no se limitó a una simple prueba de rutina. Los especialistas evaluaron la calidad del agua desde su fuente de abastecimiento, pasando por la planta de tratamiento, hasta llegar al medidor de las viviendas y establecimientos comerciales, con el fin de tener una radiografía completa del sistema de suministro que opera EPA en la ciudad.
El monitoreo incluyó el análisis de parámetros fisicoquímicos y microbiológicos, así como la búsqueda de posibles trazas de metales, plaguicidas y pesticidas, entre otros componentes. La intención es clara: confirmar que el agua que llega a la red de distribución sea segura, apta para el consumo humano y ajustada a los límites permitidos por la ley.
“Estamos realizando un muestreo en diferentes puntos de la ciudad y acá en la planta de tratamiento sobre el agua potable que producen, con el objetivo de garantizar que el agua cumpla con los requerimientos de la normativa”, explicó Michael Restrepo, técnico del Laboratorio de Análisis de Aguas y Alimentos – UTP, durante la jornada de verificación.
Uno de los pilares de confianza en este proceso es la capacidad técnica del laboratorio que realiza los análisis. El centro de la UTP está acreditado por el Organismo Nacional de Acreditación de Colombia (ONAC) bajo la norma internacional ISO/IEC 17025:2017 y cuenta con autorización del Ministerio de Salud y Protección Social.
En términos simples, esto significa que los resultados no solo son precisos, sino también trazables y verificables, gracias a:
- Personal competente y especializado
- Métodos de ensayo validados
- Equipos calibrados y sometidos a controles de calidad
Este respaldo científico refuerza el mensaje de EPA frente a la ciudadanía: los informes sobre la calidad del agua no son producto de percepciones, sino de evidencia técnica.
Más allá de cumplir con una obligación legal, la empresa de servicios públicos busca enviar una señal de transparencia y responsabilidad en la gestión del recurso hídrico. Al someter su operación a la evaluación de un laboratorio externo y acreditado, EPA se abre al escrutinio técnico y fortalece la confianza de los usuarios en el sistema de abastecimiento.
La entidad reiteró que su objetivo es mantener una mejora continua en los procesos de captación, potabilización y distribución del agua, no solo para cumplir normas, sino para proteger la salud pública y el bienestar de los armenios.
