La lucha contra la explotación sexual y comercial de niños, niñas y adolescentes no se libra solo en los hoteles o en los destinos turísticos: también empieza en el aula y en el hogar. Con esa premisa, las secretarías de Familia y de Turismo, Industria y Comercio del Quindío, en articulación con la Policía de Turismo y el Ministerio de Trabajo, llegaron hasta la institución educativa Baudilio Montoya de Calarcá para socializar la campaña de prevención de la Explotación Sexual y Comercial de Niños, Niñas y Adolescentes (ESCNNA).
La jornada se desarrolló en el marco de la Escuela de Padres, aprovechando este espacio para convertir a madres, padres y acudientes en aliados directos en la protección de la niñez, especialmente frente a los riesgos que se pueden presentar en contextos turísticos y laborales.
Durante el encuentro se realizaron actividades pedagógicas y conversatorios que abordaron temas como:
- Cómo identificar señales de alerta en el comportamiento de niños, niñas y adolescentes.
- Los riesgos de la explotación sexual vinculada al turismo y entornos de ocio.
- Canales de denuncia y actuación oportuna frente a sospechas de ESCNNA.
- La corresponsabilidad entre Estado, familia, escuela y sector productivo.
Los equipos de las secretarías y los uniformados de Policía de Turismo explicaron que la explotación sexual de menores muchas veces se camufla detrás de ofertas laborales engañosas, promesas económicas rápidas o relaciones aparentemente inofensivas, por lo que la vigilancia activa de los adultos responsables es clave para cortar la cadena de abuso.
La presencia del sector turismo en esta estrategia no es casual: el departamento del Quindío, consolidado como destino del Paisaje Cultural Cafetero, tiene el reto de garantizar que su vocación turística no abra puertas a delitos que vulneren la dignidad de niños y adolescentes.
Por eso, la campaña ESCNNA también busca:
- Sensibilizar a empresarios y trabajadores del sector turístico.
- Reforzar protocolos de prevención y denuncia en hoteles, fincas, agencias y operadores.
- Promover un turismo responsable, ético y seguro, donde no haya tolerancia frente a la explotación de menores.
Con estas acciones, el Gobierno del Quindío, liderado por el arquitecto Juan Miguel Galvis Bedoya, reafirma que la política turística del departamento no se mide solo en visitantes y ocupación hotelera, sino en la protección efectiva de los derechos de la niñez.
La articulación entre instituciones y la presencia directa en espacios escolares como la Escuela de Padres envía un mensaje claro:
la defensa de los niños, niñas y adolescentes es una tarea colectiva, y el turismo solo será verdaderamente exitoso si se construye sobre la base del respeto, la legalidad y la protección integral.
