Encefalitis equina en Colombia pone en alerta al campo, pero autoridades piden calma

Nacional

El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) encendió las alertas técnicas, pero no el pánico. Tras la confirmación de casos de Encefalitis Equina del Este (EEE) y Encefalitis Equina Venezolana (EEV) en varios departamentos del país, la entidad fortaleció su vigilancia epidemiológica y sus operativos de control sobre la población equina, al tiempo que insiste en un mensaje clave: no hay casos humanos reportados en Colombia por estas enfermedades.

Las encefalitis equinas son virus que atacan el sistema nervioso central de caballos, mulas y asnos, y se transmiten por la picadura de mosquitos infectados. No se contagian por contacto directo entre animales ni entre animales y personas, una precisión que el ICA reitera para evitar desinformación en las zonas rurales.

Durante lo corrido de 2025, los veterinarios y productores han elevado 159 notificaciones por signos compatibles con encefalitis equina. Del total de muestras analizadas en laboratorio se confirmaron:

  • 42 casos de Encefalitis Equina del Este (EEE) en Sucre, Casanare, Córdoba, Bolívar, Magdalena y Meta.
  • 5 casos de Encefalitis Equina Venezolana (EEV) en Chocó, Bolívar, Córdoba y Magdalena.

El mapa de casos obliga a un seguimiento detallado, especialmente en los departamentos donde se han registrado más brotes o mayores tasas de enfermedad.

El análisis del ICA en Casanare, Bolívar, Sucre y Córdoba muestra que, aunque el virus circula en el territorio, las tasas de presentación de la enfermedad se mantienen en rangos bajos:

  • Casanare: el mayor número de brotes, con una morbilidad de 2,27% y mortalidad de 0,43%.
  • Bolívar: morbilidad de 0,86% y mortalidad de 0,62%.
  • Sucre: morbilidad de 1,27% y mortalidad de 0,55%.
  • Córdoba: menos brotes, pero con la situación más delicada: morbilidad de 4,11% y mortalidad de 1,18%, lo que indica una transmisión más fuerte en esa zona.

En conjunto, las tasas de morbilidad por EEE oscilan entre 0,86% y 4,11%, y las de mortalidad entre 0,43% y 1,18%. Para el Instituto, estos números justifican el refuerzo del cerco sanitario, pero no un escenario de emergencia desbordada.

La respuesta institucional se enmarca en el enfoque “Una Salud”, que entiende que la sanidad animal, la salud humana y el equilibrio ambiental están íntimamente relacionados. Bajo este modelo, el ICA adelanta:

  • Vigilancia activa y diagnóstico de équidos con signos neurológicos, mediante la toma de muestras y su análisis en el laboratorio nacional.
  • Coordinación con las secretarías de salud departamentales y municipales para articular planes de respuesta y vigilancia en salud pública.
  • Jornadas de información y capacitación dirigidas a ganaderos, trabajadores rurales y médicos veterinarios, con énfasis en identificación temprana de casos y canales de notificación.

El objetivo es claro: detectar rápido, actuar a tiempo y reducir impactos tanto en la economía rural como en la seguridad sanitaria del país.

Actualmente, en Colombia se dispone de vacuna contra la Encefalitis Equina Venezolana (EEV). Sin embargo, el ICA aclaró que esta inmunización no protege contra la Encefalitis Equina del Este (EEE) ni contra otras encefalitis virales.

La recomendación técnica es aplicar la vacuna contra EEV cada dos años en predios ubicados entre los 0 y 1.500 metros sobre el nivel del mar, zonas donde la presencia de mosquitos suele ser más intensa por factores climáticos y ambientales.

Las autoridades sanitarias insisten en que la batalla contra la enfermedad se gana, en buena parte, eliminando los criaderos de mosquitos. Entre las medidas que el ICA pide reforzar en fincas y veredas están:

  • No dejar acumular agua en llantas, baldes, canecas, bebederos u otros recipientes, especialmente cerca de los establos y viviendas.
  • Mantener tapados y limpios los tanques de almacenamiento de agua.
  • Usar repelentes o insecticidas registrados ante el ICA en las instalaciones pecuarias, siguiendo siempre las recomendaciones de los profesionales.

Estas acciones, aunque sencillas, reducen significativamente la población de vectores y, con ello, el riesgo de transmisión del virus.

El ICA pide a los productores estar atentos a cambios repentinos en el comportamiento y condición de sus animales. Se debe reportar de inmediato cuando un équido presente:

  • Decaimiento marcado y falta de apetito.
  • Fiebre alta.
  • Incoordinación o dificultad para caminar o mantenerse en pie.
  • Movimientos anormales, temblores, convulsiones o postración.
  • Muerte súbita sin explicación aparente.

Para facilitar la comunicación desde cualquier región del país, el Instituto mantiene abiertos varios canales:

  • WhatsApp: 324 238 0738.
  • Formulario virtual: disponible en la página del ICA, en la sección de notificación de signos clínicos pecuarios.
  • Oficinas locales: 190 sedes en todo el territorio nacional para atención directa.

El mensaje del ICA es de prudencia activa: la encefalitis equina está siendo vigilada, no hay casos humanos reportados, y existen herramientas para contenerla. Sin embargo, el éxito del control depende de la corresponsabilidad de productores, médicos veterinarios y comunidades rurales.

Con notificación oportuna, vacunación donde aplica, control de mosquitos y cumplimiento de las recomendaciones técnicas, el país puede proteger su hato equino y evitar que esta alerta sanitaria se transforme en una crisis mayor.

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