n el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, la Defensoría del Pueblo puso sobre la mesa una realidad que avanza de manera silenciosa pero constante en el país: la depresión afecta a millones de colombianos y continúa siendo una de las problemáticas de salud mental con mayor impacto social y humano.
Según datos consolidados de la Organización Mundial de la Salud y el Ministerio de Salud, cerca del 4,7 % de la población en Colombia presenta síntomas asociados a la depresión, lo que se traduce en aproximadamente 2,5 millones de personas. Esta cifra ubica al país por encima del promedio global, que se sitúa en el 3,8 %, y revela una carga superior para el sistema de salud y las redes de atención social.
Más allá de la prevalencia, uno de los aspectos que más preocupa a los organismos de control es la limitada cobertura en el tratamiento. Solo una de cada cinco personas con depresión mayor logra acceder a atención profesional adecuada, lo que deja a la mayoría enfrentando la enfermedad sin acompañamiento especializado, aumentando los riesgos de deterioro emocional, social y laboral.
La Defensoría del Pueblo insistió en que esta situación exige respuestas estructurales que prioricen la detección temprana, la atención oportuna y la reducción de barreras de acceso, especialmente en poblaciones jóvenes, estudiantes universitarios y comunidades en condición de vulnerabilidad, donde los factores de riesgo psicosocial se han intensificado en los últimos años.
El organismo recordó que la salud mental no es un asunto secundario, sino un derecho humano fundamental que debe ser garantizado con servicios dignos, integrales y continuos. En ese sentido, anunció que continuará impulsando acciones pedagógicas, fortalecimiento de canales de orientación y promoción de redes de apoyo comunitarias para prevenir la depresión y disminuir la estigmatización que aún rodea a los trastornos mentales.
Finalmente, la Defensoría hizo un llamado a la acción conjunta del Estado, el sector salud, las instituciones educativas y la sociedad en general, para enfrentar de manera urgente esta problemática y avanzar hacia un país donde el bienestar emocional sea una prioridad real y accesible para todos.
