Con una estrategia enfocada en la prevención y la protección de la salud pública, la Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ) desplegó durante 2025 un amplio operativo de control sobre el manejo de residuos peligrosos en distintos sectores productivos del departamento.
El balance revela una presencia técnica constante en el territorio. La autoridad ambiental realizó más de un centenar de inspecciones a generadores industriales y pequeños productores, entre ellos talleres de mecánica, fábricas de muebles y otros establecimientos cuya actividad implica la generación de desechos de alto riesgo. A estas acciones se sumaron más de 400 visitas a predios rurales, donde se supervisó el manejo de residuos asociados a labores agropecuarias.
Uno de los frentes priorizados fue el sector salud. Hospitales, clínicas, centros estéticos, peluquerías y estudios de tatuaje hicieron parte del plan de vigilancia, debido al impacto que pueden generar los residuos derivados de la atención sanitaria cuando no se gestionan de manera adecuada. En paralelo, la CRQ mantuvo controles estrictos en estaciones de servicio, un eslabón clave por el manejo de combustibles y sustancias peligrosas.
Además del trabajo en campo, la entidad fortaleció la revisión documental de los instrumentos exigidos por la normativa ambiental. Planes de Gestión Integral de Residuos Peligrosos (PGIRESPEL), planes de contingencia y documentos relacionados con el transporte de sustancias peligrosas fueron evaluados para verificar su cumplimiento y actualización.
Desde la Subdirección de Regulación y Control, la CRQ destacó que este enfoque integral no solo busca sancionar incumplimientos, sino anticiparse a posibles afectaciones ambientales y reducir riesgos para las comunidades. El mensaje es claro: el manejo responsable de los residuos peligrosos es una obligación compartida y un eje clave para la sostenibilidad del Quindío.
