Auriculares bajo sospecha: estudio europeo revela químicos asociados a riesgos hormonales y neurológicos

Internacional

Un dispositivo cotidiano, asociado al entretenimiento, el estudio y el trabajo remoto, quedó en el centro de un debate sanitario en Europa. Un estudio independiente realizado en cinco países reveló que todos los auriculares analizados —sin distinción de precio o marca— contenían sustancias químicas vinculadas a posibles alteraciones hormonales y neurológicas.

La investigación se desarrolló dentro del programa ToxFree LIFE for All, con financiación comunitaria, y evaluó 81 modelos comercializados en República Checa, Eslovaquia, Hungría, Eslovenia y Austria. En total, se examinaron 180 muestras de plásticos duros y blandos presentes en estructuras, cables y almohadillas.

El informe subraya que la presencia de sustancias cuestionadas no estuvo limitada a dispositivos de bajo costo. Productos de alta gama también registraron compuestos potencialmente peligrosos, lo que, según los investigadores, evidencia una falla estructural en los controles de la industria electrónica.

Entre los compuestos detectados destacan los bisfenoles. El bisfenol A (BPA), restringido en múltiples aplicaciones dentro de la Unión Europea, apareció en el 98 % de las muestras. Su sustituto frecuente, el BPS, también fue hallado en más de tres cuartas partes de los productos examinados.

En varios casos, las concentraciones superaron ampliamente el umbral de 10 mg/kg sugerido por la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA), alcanzando niveles de hasta 351 mg/kg.

La organización ambiental Arnika, que participó en el análisis, advirtió que estas sustancias podrían transferirse a la piel durante usos prolongados, especialmente en condiciones de calor o sudoración. Si bien no se habla de un riesgo inmediato, sí se plantea preocupación por la exposición crónica, particularmente en jóvenes.

El estudio también alerta sobre la práctica conocida como “sustitución lamentable”: cuando una sustancia es restringida, la industria la reemplaza por otra químicamente similar que no está prohibida, pero cuyos efectos podrían ser comparables.

En el caso de los retardantes de llama, algunos compuestos tradicionales han sido reemplazados por organofosforados como el RDP. Investigaciones recientes los asocian con posibles impactos neurotóxicos y alteraciones endocrinas, aunque todavía se requieren más estudios concluyentes.

Asimismo, los niveles más altos de plastificantes y parafinas cloradas se detectaron en productos adquiridos a través de plataformas de comercio internacional, lo que abre interrogantes sobre la trazabilidad y los controles en la venta digital transfronteriza.

Desde ToxFree LIFE for All se insiste en que el modelo actual de regulación —basado en evaluar sustancia por sustancia— resulta insuficiente frente al dinamismo del mercado tecnológico. La propuesta es avanzar hacia restricciones por grupos químicos completos, especialmente en familias como los bisfenoles.

Aunque la Unión Europea ya adoptó en 2021 una Estrategia de Sustancias Químicas para la Sostenibilidad, los investigadores consideran que su implementación debe acelerarse para cerrar vacíos legales y fortalecer la protección del consumidor.

El estudio no promueve el abandono inmediato del uso de auriculares, pero sí reabre una discusión sobre la seguridad de los productos electrónicos que acompañan la vida diaria de millones de personas, incluidos niños y adolescentes.

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