La Fiscalía General de la Nación formuló imputación de cargos contra Ricardo Roa Barragán, actual presidente de Ecopetrol, dentro de una investigación relacionada con un supuesto caso de tráfico de influencias en el manejo de proyectos de la compañía estatal.
De acuerdo con la investigación adelantada por el ente acusador, el alto directivo habría intervenido en decisiones internas de una filial de la petrolera para favorecer a un particular en la asignación de un proyecto de gasificación previsto para desarrollarse en el departamento de La Guajira. Según los elementos presentados por la Fiscalía, la presunta actuación habría ocurrido durante reuniones sostenidas entre agosto y septiembre de 2024.
Las indagaciones señalan que, tras estas directrices, a comienzos de 2025 el comité encargado de evaluar nuevas iniciativas en la filial recibió una propuesta comercial y avanzó en un memorando de negociación con la empresa vinculada al proyecto. Incluso se realizaron visitas técnicas y análisis preliminares, aunque el proceso no llegó a concretarse debido a la suspensión posterior de la iniciativa.
La Fiscalía también indicó que la presunta intervención podría estar relacionada con una negociación inmobiliaria en la que el directivo habría adquirido un apartamento en el norte de Bogotá a través de una inmobiliaria vinculada a la persona que resultaría beneficiada con el proyecto. El inmueble habría sido ofrecido por un valor inferior al precio de mercado y con facilidades de pago.
Durante la audiencia, el presidente de la petrolera estatal decidió no aceptar los cargos presentados por una fiscal de la Dirección Especializada contra la Corrupción. El proceso judicial continuará ahora con las siguientes etapas establecidas por la ley para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.
