La creciente del río Santo Domingo encendió las alertas en el departamento del Quindío, llevando a las autoridades a reforzar las acciones de seguimiento y prevención en el municipio de Calarcá. Desde la administración departamental se adelantan medidas coordinadas para reducir riesgos y garantizar la seguridad de las comunidades cercanas.
A través de la Secretaría de Aguas e Infraestructura y el Plan Departamental de Aguas (PDA), el Gobierno se mantiene en monitoreo constante de la situación, con especial atención en posibles afectaciones al sistema de abastecimiento de agua potable. La prioridad, según indicaron voceros oficiales, es asegurar la continuidad del servicio y evitar interrupciones que impacten a la población.
Como parte de la respuesta institucional, se desarrolló una mesa de trabajo conjunta con la Alcaldía municipal y la empresa de servicios públicos EMCA, en la que se evaluaron las condiciones actuales del río y se definieron estrategias para fortalecer los planes de contingencia. Estas acciones buscan anticiparse a nuevos eventos y minimizar su impacto.
Siguiendo las directrices del gobernador Juan Miguel Galvis Bedoya, el Gobierno departamental reiteró su compromiso con la atención oportuna de emergencias y el acompañamiento permanente a los municipios, promoviendo un trabajo articulado que permita proteger a la ciudadanía y mantener en funcionamiento la infraestructura hídrica del territorio.
