El 9 de abril es una de las fechas más significativas en la historia de Colombia. Ese día, en 1948, fue asesinado el líder liberal Jorge Eliécer Gaitán en el centro de Bogotá, un hecho que desencadenó una de las jornadas más violentas y decisivas del país: el llamado Bogotazo.
Al mediodía de aquel viernes, Gaitán salía de su oficina cuando fue atacado a disparos en plena vía pública. Gravemente herido, fue trasladado a una clínica, donde falleció horas después, causando conmoción inmediata entre sus seguidores y la ciudadanía.
La noticia de su muerte se propagó rápidamente por Bogotá, provocando una reacción popular sin precedentes. Miles de personas salieron a las calles en medio de la indignación, lo que derivó en disturbios, incendios, saqueos y enfrentamientos que dejaron centenares de muertos y gran parte del centro de la capital destruido.
Este episodio no solo marcó un estallido social inmediato, sino que también dio inicio a un periodo de violencia política conocido como “La Violencia”, que se extendió durante años y dejó profundas heridas en la sociedad colombiana.
Hoy, el 9 de abril es recordado como una fecha histórica que transformó el rumbo del país. Además de evocar la figura de Gaitán como símbolo popular, también invita a reflexionar sobre las consecuencias de la violencia política y la importancia de la memoria en la construcción de la paz en Colombia.
Foto tomada: el 5 de enero de 1930, en una vista de Jorge Eliecer Gaitán al municipio de Circasia Quindío
