El brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) deja 2.862 personas fallecidas y 5.945 casos confirmados, de acuerdo con el balance sanitario correspondiente al 28 de agosto de 2026. En contraste, 1.327 pacientes han logrado recuperarse, mientras 896 permanecen aislados u hospitalizados.
La provincia de Ituri concentra la mayor atención de las autoridades debido a la evolución del brote, declarado el pasado 15 de mayo. Las acciones de respuesta incluyen vigilancia epidemiológica, seguimiento de contactos, atención médica y vacunación en las zonas afectadas.
El reporte establece una tasa de letalidad del 48,1 %, mientras el seguimiento de las personas que tuvieron contacto con casos identificados alcanza el 84,4 %. Además de Ituri, se han detectado casos en Haut-Uélé, Tshopo, Bas-Uélé, Kivu del Norte y Kivu del Sur.
Como parte de la respuesta sanitaria, la República Democrática del Congo inició esta semana una campaña de vacunación con Ervebo, inmunizante desarrollado para la variante Zaire del virus. El ministro de Salud Pública, Samuel Roger Kamba, informó que el país recibió más de 50.000 dosis para apoyar las labores de prevención y control.
La situación también ha generado vigilancia en países vecinos. Uganda registró 20 casos confirmados vinculados al brote congoleño, incluidos 15 considerados importados desde la RDC. Dos personas fallecieron. La Organización Mundial de la Salud declaró esta semana el fin del brote en territorio ugandés.
El comportamiento de la enfermedad ha llevado a las autoridades sanitarias a reforzar las medidas de vigilancia y atención. El ébola puede transmitirse mediante el contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y provocar cuadros graves.
Las autoridades mantienen las labores de vacunación, detección de nuevos casos, seguimiento de contactos y atención de pacientes, mientras continúa el monitoreo de la situación epidemiológica en las provincias afectadas.
