El Consejo Académico de la Universidad del Quindío avaló una propuesta que busca ampliar y flexibilizar varios plazos académicos para los estudiantes de pregrado durante el período 2026-2, como respuesta a las dificultades generadas por el terremoto del 10 de agosto.
La iniciativa todavía no entra en vigencia. El documento deberá ser estudiado por el Consejo Superior de la Universidad del Quindío, instancia encargada de tomar la decisión definitiva sobre las modificaciones planteadas.
Entre las medidas propuestas está ampliar hasta la finalización de la décima semana activa el plazo para solicitar la cancelación total del semestre con posibilidad de reembolso. Para la cancelación del período académico sin devolución de recursos, el término se extendería hasta la decimosexta semana activa.
La propuesta también contempla cambios para la cancelación de asignaturas. Los estudiantes de las modalidades presencial y virtual tendrían plazo hasta la decimosexta semana activa, mientras que quienes cursan programas en modalidad a distancia podrían realizar el trámite hasta la cuarta tutoría de cada bloque.
Otro de los planteamientos consiste en flexibilizar las condiciones habituales para cancelar asignaturas, incluso frente a restricciones relacionadas con su naturaleza, tipo o número de veces que hayan sido cursadas. La medida está dirigida a estudiantes que hayan enfrentado dificultades personales, familiares, económicas o académicas asociadas a la emergencia.
El proyecto incluye además una ampliación de los tiempos para adelantar procesos de homologación y validación, con el propósito de facilitar la presentación, revisión, aprobación y registro de estos trámites en el Sistema de Gestión Académica.
Las modificaciones planteadas están relacionadas con las afectaciones ocasionadas por el sismo del 10 de agosto de 2026, evento que alteró el desarrollo normal de las actividades universitarias y llevó a la institución a implementar diferentes alternativas para mantener la continuidad académica.
Por ahora, los cambios corresponden a una propuesta avalada por el Consejo Académico y no a una modificación definitiva de los calendarios. La decisión final estará en manos del Consejo Superior, que deberá determinar si autoriza las medidas y bajo qué condiciones se aplicarían durante el período académico 2026-2.
