Por Luisa Villarraga
El 9 de noviembre, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) liberó a Luis Manuel Díaz, padre del futbolista de la Selección Colombia y el Liverpool, Luis Díaz, quien estuvo secuestrado desde el 28 de octubre, un día antes de las elecciones regionales en Colombia. La liberación tuvo lugar en las estribaciones de la Serranía de Perijá, cerca de Barrancas, en La Guajira, y fue entregado a la Comisión Humanitaria de la ONU y de la Iglesia Católica. Posteriormente, será trasladado en helicóptero a Valledupar, capital del departamento del Cesar.
La operación se activó el 8 de noviembre, cuando equipos de la ONU y la Defensoría del Pueblo se dirigieron a la Serranía para hacer contacto con el frente de guerra norte del ELN José Manuel Martínez Quiroz, dando inicio a la operación de liberación. El ELN condicionó la liberación a la suspensión de operaciones militares, medida cumplida por el Gobierno nacional.
La familia de Luis ‘Mane’ Díaz recibió la noticia con alegría en Barrancas, La Guajira. Luis Alfonso Díaz, primo de la víctima, expresó su satisfacción y emoción después de 12 días de secuestro. La delegación del Gobierno Nacional en la Mesa de diálogos de paz con el ELN registró con alegría la liberación y expresó su deseo de que cada persona en cautiverio sea liberada en condiciones de seguridad y dignidad.
El secuestro del padre de Luis Díaz generó conmoción en el país y cuestionamientos al proceso de paz y cese al fuego. El ministro del Interior, Luis Fernando Velasco, destacó la importancia de la legitimidad social en el proceso de paz y cómo el secuestro afecta la percepción del país hacia dicho proceso.
