La noticia del fallecimiento de la senadora Piedad Córdoba ha causado conmoción en Colombia y en el mundo. Córdoba fue una figura controvertida, pero sin duda una de las más destacadas de la política colombiana en las últimas décadas.
Su carrera política comenzó en la década de 1980, cuando fue elegida concejala de Cartagena, en 1991 fue elegida diputada a la Asamblea Departamental de Bolívar, y en 1994 fue elegida senadora. En el Senado, Córdoba se destacó por su trabajo en favor de los derechos humanos y la paz.
En 2002, Córdoba fue designada como facilitadora del gobierno de Álvaro Uribe para las negociaciones con las FARC, en este cargo, Córdoba jugó un papel clave en la liberación de varios secuestrados, entre ellos Ingrid Betancourt.
En 2010, Córdoba fue elegida nuevamente senadora, en este período, Córdoba se destacó por su oposición al gobierno de Juan Manuel Santos. Córdoba fue una de las principales críticas del proceso de paz con las FARC, y acusó al gobierno de Santos de negociar con los terroristas.
En 2018, Córdoba fue elegida nuevamente senadora, esta vez en la lista del Pacto Histórico, en este período, Córdoba se destacó por su apoyo al gobierno de Gustavo Petro.
La vida de Piedad Córdoba estuvo marcada por la polémica, además, fue acusada de varios delitos, entre ellos enriquecimiento ilícito, lavado de activos y narcotráfico. Sin embargo, nunca fue condenada por ninguno de estos delitos.
Pese a las polémicas, Córdoba fue una figura para muchos colombianos, fue una defensora de los derechos humanos y la paz.
