La Lotería de Medellín, una de las principales entidades de juegos de azar de Antioquia, enfrenta cuestionamientos luego de que se conociera que la esposa de uno de sus exdirectivos resultó ganadora de un premio seco de 1.000 millones de pesos, lo que generó suspicacias y llevó a abrir una auditoría especial y una investigación disciplinaria por parte de la Procuraduría General de la Nación.
El caso involucra a Rubén Darío Callejas, exdiputado del Partido Liberal y hasta hace poco subgerente comercial de la entidad. Según relató el propio Callejas, durante su gestión adquirió un billete a través del Fondo de Empleados de la Lotería para obsequiarlo a su esposa como regalo por el Día de la Madre. Para esa fecha, la venta de billetes tuvo un incremento de más del 20% frente a la media habitual.
El sorteo en cuestión corresponde al número 4782, realizado en mayo pasado. Aunque el premio mayor no coincidió con el billete comprado, uno de los premios secundarios, conocidos como secos, sí favoreció a la esposa del entonces directivo. Tras aplicar los descuentos e impuestos correspondientes, el valor neto del premio se estimó en unos 664 millones de pesos.
El hecho levantó sospechas dentro de la entidad, lo que llevó a la junta directiva a ordenar una revisión exhaustiva mediante una auditoría forense para verificar que no existiera ninguna manipulación o irregularidad en el proceso de juego y pago. Callejas sostiene que no fue informado a tiempo sobre la apertura de esta investigación interna, lo que le generó molestia y lo llevó a presentar su renuncia irrevocable, asegurando que se sintió irrespetado.
En su defensa, el exsubgerente enfatizó que las verificaciones realizadas confirmaron que no hubo anomalías en la operación del sorteo, destacando que el proceso cumplió con los estándares de calidad y transparencia exigidos por el sistema de gestión de la Lotería.
Pese a que la Lotería de Medellín suele tramitar el pago de premios con rapidez, en esta ocasión se empleó el tiempo máximo permitido por ley —30 días— para efectuar la entrega, mientras se concluían las verificaciones.
Actualmente, la Procuraduría continúa adelantando las indagaciones correspondientes para establecer si hubo algún comportamiento irregular por parte de funcionarios o beneficiarios, mientras que la Lotería reitera que mantiene todos sus controles internos para garantizar la legalidad de sus juegos de azar.
