El campo calarqueño empezó a ver materializado uno de los compromisos más reiterados en los últimos años: mejorar las vías por donde se mueve el café, la producción agrícola y la vida diaria de cientos de familias. La Administración Municipal anunció el inicio del Convenio de Asociación No. 009 de 2025, un proyecto valorado en 140 millones de pesos que se ejecutará en alianza con la Federación Nacional de Cafeteros y el Comité de Cafeteros del Quindío.
El objetivo central es intervenir los puntos más críticos de las vías La Virginia – Santo Domingo Bajo y La Virginia – Santo Domingo Alto, dos corredores rurales que durante años han sufrido deterioro, dificultades de acceso en temporada de lluvias y afectaciones que golpean la economía de los productores.
Un impulso para la movilidad rural
Con este convenio, el municipio busca algo más que “tapar huecos”: la meta es recuperar la transitabilidad en tramos que hoy representan un riesgo para la seguridad de los habitantes y un obstáculo para el transporte de cosechas, insumos, leche, café y otros productos.
Las intervenciones contemplan acciones de mejoramiento en los puntos identificados como críticos, donde el paso de vehículos se ha visto limitado por hundimientos, pérdida de banca o deterioro avanzado de la carpeta vial. Al atender estos sectores, se espera:
- Reducir tiempos de desplazamiento entre veredas y el casco urbano.
- Facilitar la salida de la producción agrícola hacia los centros de acopio y comercio.
- Mejorar las condiciones para el transporte escolar y de servicios básicos.
Alianza con el gremio cafetero
El proyecto se apalanca en una alianza estratégica con el sector cafetero, que históricamente ha tenido presencia y organización en la zona rural de Calarcá. La participación de la Federación Nacional de Cafeteros y del Comité de Cafeteros del Quindío no solo aporta recursos y acompañamiento técnico, sino que garantiza una lectura más precisa de las necesidades de las familias campesinas.
Este trabajo conjunto permite priorizar los tramos, coordinar tiempos de intervención y articular las obras con otros programas de apoyo al productor rural, de modo que la inversión en vías tenga un impacto directo en la competitividad del campo calarqueño.
Respuesta a afectaciones históricas
Las vías La Virginia – Santo Domingo Bajo y La Virginia – Santo Domingo Alto han sido, durante años, ejemplo de las dificultades que enfrentan las comunidades rurales: carreteras estrechas, afectadas por la lluvia, con problemas de drenaje y deslizamientos frecuentes.
Con el Convenio 009 de 2025, la Administración Municipal busca empezar a cerrar brechas históricas, dando una señal de que el sector rural no está relegado, sino incluido en la agenda de inversión pública.
El campo, en el centro de las decisiones
Más allá del valor económico del proyecto, la decisión de intervenir estos corredores rurales envía un mensaje político y social: el desarrollo de Calarcá no se limita al casco urbano. La apuesta por mejorar la infraestructura vial en las veredas se traduce en más dignidad para las familias campesinas, más respaldo al sector cafetero y mayor conectividad entre la ciudad y sus montañas.
