Por Luisa Villarraga
Por cuarta vez en su historia, el Eje Cafetero se convierte en el epicentro de los Juegos Deportivos Nacionales, un evento que no solo celebra el talento atlético, sino que también marca un hito especial al acoger los Juegos Paranacionales por primera vez en esta región. Con las ediciones anteriores en Caldas en 1938, Risaralda en 1974 y Quindío en 1988, el Eje Cafetero ya ha demostrado su capacidad para organizar eventos deportivos de gran envergadura.
Este año, el evento contará con la participación de 7.889 atletas provenientes de 33 delegaciones, quienes no solo competirán en busca del triunfo, sino que también encarnarán las virtudes, valores y tenacidad que caracterizan a la diversa población colombiana, mostrándose como una representación viva de la resiliencia, el emprendimiento y la incansable determinación.
La realización de los Juegos Nacionales y Paranacionales no solo tiene un impacto significativo en el ámbito deportivo, sino que también aporta al fortalecimiento económico local. La infraestructura deportiva, el turismo, la generación de empleo y el desarrollo deportivo regional son algunos de los beneficios tangibles que este evento trae consigo.
Atletas de distintas disciplinas expresaron su orgullo por competir en casa. Carlos Andrés Zorrilla, atleta de Armenia en la categoría de +85 kg de hapkido, destacó la diferencia que implica competir frente a su gente, con el apoyo total de su familia. Andrés Felipe Rendón, karateca caldense y ganador de cinco medallas de oro en Juegos Nacionales, compartió la responsabilidad y amor que siente hacia su región al representarla en la competición.
Laura Sofía García, por su parte, participante en porrismo por Risaralda, resaltó el apoyo recibido de sus coterráneos y describió la satisfacción de ver los resultados de su arduo entrenamiento. Para estos atletas, los Juegos no solo son una competición, sino una oportunidad de destacar el orgullo, honor y pasión que sienten por su región, contribuyendo además al crecimiento económico local.
En resumen, los Juegos Deportivos Nacionales y Paranacionales 2023 no solo prometen ser una celebración del deporte, sino también un evento que impulsa el espíritu regional, destacando la capacidad y determinación de los atletas y generando un impacto positivo en la región del Eje Cafetero.
