Por: Anyi Gironza
El sector financiero en Colombia cierra el año con una marcada disminución en sus utilidades, en medio de una desaceleración económica y un aumento en las tasas de interés. Según la Superintendencia Financiera, las ganancias del año pasado alcanzaron los $8,3 billones, lo que representa una reducción de $7,9 billones en comparación con el 2022.
Los bancos acumularon la mayor parte de estas ganancias, con $8,1 billones, seguidos por las corporaciones financieras con $520.600 millones y las cooperativas de carácter financiero con $18.900 millones. Sin embargo, las compañías de financiamiento experimentaron pérdidas por $346.500 millones.
Bancolombia lideró las ganancias entre los bancos con $5,9 billones, seguido por el Banco de Bogotá y Citibank. Pero no todas las entidades tuvieron resultados positivos, con bancos como Bancamía S.A., Mibanco, Lulo Bank, AV Villas, Banco Pichincha, Banco Falabella, Scotiabank Colpatria y Banco Popular reportando pérdidas significativas.
La demanda de crédito también ha sufrido un declive, con una caída del 14% en el Indicador de Crédito para el cuarto trimestre, según datos de TransUnion. Esto se atribuye al deterioro en el desempeño crediticio de los consumidores, lo que ha llevado a las entidades a reducir su apetito de riesgo.
El presidente de Bancolombia, Juan Carlos Mora, atribuye estos resultados al entorno de altas tasas de interés e inflación, que han impactado la demanda de crédito y la capacidad de pago. Por otro lado, Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, destaca la fortaleza del sistema financiero a pesar de los desafíos económicos.
Finalmente, la Superintendencia Financiera informó que los activos del sistema financiero alcanzaron los $2.915,4 billones, reflejando la resiliencia del sistema financiero colombiano ante un contexto económico desafiante.
