En una jornada marcada por los actos simbólicos y los discursos encendidos, el presidente Gustavo Petro oficializó la presentación de una consulta popular ante el Congreso de la República. Esta propuesta se produce luego del hundimiento de su reforma laboral en el Legislativo. Durante su intervención, entregó personalmente el documento que contiene doce preguntas clave para someter a votación popular y, con un gesto cargado de simbolismo, alzó la espada de Simón Bolívar frente a los asistentes.
Previo a su llegada al Capitolio, el mandatario aprovechó el Día del Trabajo para lanzar duras críticas contra varios congresistas, a quienes responsabilizó indirectamente por oponerse a su proyecto laboral. En particular, condenó el asesinato de Alberto Peña, un campesino del Cauca que promovía la participación ciudadana en las marchas del primero de mayo. Petro atribuyó su muerte a estructuras del narcotráfico y pidió un minuto de silencio en su memoria.
El discurso del presidente también incluyó un llamado a los ciudadanos para no respaldar con sus votos a quienes se resistan a permitir que el pueblo decida mediante la consulta. Insistió en que la democracia debe prevalecer y que, de no abrirse paso a la voluntad popular, podrían replantearse las instituciones.
Al tomar la palabra frente al Congreso, subrayó que la responsabilidad ahora recae en el Senado, al que le solicitó permitir que los colombianos respondan las preguntas propuestas, entre las que se encuentran la limitación de la jornada laboral a ocho horas, mejores condiciones salariales para los trabajadores rurales, y la eliminación de la intermediación en los contratos laborales.
De ser aprobada la convocatoria por el Congreso, se requerirá la participación de al menos un tercio del censo electoral —más de 13,6 millones de ciudadanos— para que los resultados sean válidos. Esta cifra supera los votos obtenidos por Petro cuando fue elegido presidente en 2022.
