María José Estupiñán, una joven de 22 años, fue asesinada a balazos en la terraza de su vivienda ubicada en la urbanización El Bosque, en Cúcuta, la mañana del jueves 15 de mayo. La estudiante de Comunicación Social de la Universidad Francisco de Paula Santander estaba a punto de graduarse cuando fue atacada por un hombre que, según versiones preliminares, se hizo pasar por domiciliario para acercarse a ella.
El crimen ocurrió en plena vía pública, en la avenida 3A con calle 11, cerca de la sede de la Universidad de Santander (UDES). Testigos relataron que el atacante le entregó un supuesto paquete antes de dispararle en varias ocasiones a quemarropa.
La Policía Metropolitana de Cúcuta no descarta que se trate de un caso de feminicidio, pues la víctima había denunciado previamente a su expareja por violencia intrafamiliar. Así lo confirmó el coronel Leonardo Capacho, comandante del Primer Distrito de la Policía: “Estamos analizando los antecedentes. Es posible que este caso tenga relación con denuncias anteriores, pero todo está bajo investigación”.
Una denuncia previa y un fallo judicial encendieron las alarmas
Un día antes del crimen, el miércoles 14 de mayo, María José había asistido a una audiencia en la Fiscalía como víctima de maltrato por parte de su excompañero sentimental. La diligencia concluyó con un fallo a su favor, que ordenaba al agresor pagarle una indemnización de 30 millones de pesos.
Aunque no se ha confirmado oficialmente la identidad del autor del asesinato, el reciente fallo judicial ha generado sospechas sobre una posible retaliación premeditada. La Brigada Interinstitucional de Homicidios (Brinho) se encargó del levantamiento del cuerpo y asumió la investigación para esclarecer los hechos.
Las autoridades avanzan en la recolección de pruebas y testimonios mientras la comunidad universitaria y la ciudadanía exigen justicia por el asesinato de María José, cuya vida fue truncada en medio de un proceso judicial por violencia de género.
