Angie Rodríguez, actual directora del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), reafirmó su lealtad al presidente Gustavo Petro y ofreció una visión integral de su trabajo en el gobierno, al tiempo que abordó de manera directa su relación con figuras clave del gabinete como Laura Sarabia, Armando Benedetti y Guillermo Alfonso Jaramillo.
Desde su rol en el Dapre, Rodríguez ha estado a cargo de importantes tareas de coordinación entre entidades, incluida la estructuración del plan de cooperación con China para el ingreso de Colombia a la Ruta de la Seda. Este encargo presidencial, según explicó, la situó en el centro de varias decisiones estratégicas que incluso la llevaron a asumir funciones de empalme por encima de otros altos funcionarios, como la canciller.
Pese a las tensiones que se han ventilado públicamente entre Laura Sarabia y otros miembros del gobierno, Rodríguez afirmó que su relación con la canciller se mantiene estrictamente profesional y enfocada en sacar adelante las instrucciones del presidente. Subrayó que no se involucra en disputas personales y que su prioridad es contribuir al avance del proyecto político que representa el mandatario.
En cuanto a su vínculo con el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, Rodríguez reconoció que fue una figura clave en su llegada a la administración pública. Aseguró que mantiene con él una relación basada en la admiración, la gratitud y el respeto, calificándolo como uno de sus principales mentores, junto a otras figuras progresistas del país.
Respecto a Armando Benedetti, ministro de gobierno con quien ha compartido una cercanía operativa por sus respectivas funciones en la Presidencia, aseguró que su experiencia ha sido positiva y alejada de las versiones negativas que suelen circular en los medios. Para Rodríguez, la relación ha sido respetuosa, fluida y enmarcada dentro de los principios constitucionales de colaboración armónica entre entidades del Estado.
También se pronunció sobre recientes controversias en torno a posibles interferencias en nombramientos dentro del Ministerio de Justicia. Negó tener competencias para aprobar designaciones o intervenir en decisiones legales y afirmó que simplemente ha sido transmisora de directrices emitidas directamente por el presidente, como en el caso de una contratación en el INPEC que fue objetada por alerta del propio mandatario.
Rodríguez dejó claro que no tiene aspiraciones electorales y que su único interés es cumplir con las tareas encomendadas por el jefe de Estado. Además, justificó su ausencia en el reciente viaje presidencial a China por razones médicas, reiterando que no busca protagonismo ni visibilidad, sino contribuir silenciosamente al avance del gobierno
